War Memorial (Monumento II) (2014)



"Centuries ago a war broke out in the name of progress, civilisation... in this war there have been many victims... we are still fighting and the goals of liberty and equality for all don´t seem any nearer to being achieved but victims are still dying...
It is these victims - animals and cultures which have been obliterated - that we are going to commemorate in this act... and apart from them there are other victims who do not belong to any tribe or race but who didn´t fit into what society wanted at that particular moment- the witches, the homosexuals...and of course these memorials are built depending on where the victims come from and their importance because sometimes they are “collateral damage” and of course those victims don´t count... usually they are not white, not rich, often they are not men- what a surprise!
And what is my role in this memorial? I am its guardian..."

In 2012 I erected a War Memorial (Monumento) as an anti monument. As part of the installation, I was immobilised, chained to the wall of the building and acted as a guardian commemorating species which have become extinct as a result of man´s activities through song and the power of lament.
Two years later I returned to this theme in a collaboration with shibari artist Zaima a female expert in this ancient Japanese technique of rope tying, originally used by samurai to suspend and immobilise their prisoners. Zaima bound me hand and foot and suspended me from the ceiling, while I sang a litany of Latin names of extinct species accompanied by cellist Sara Galán and pianist Kapi Martinez.

The final part of this trilogy Memory P(a)lace was a collaboration with videomaker Jesus Peralta and performer Eva Pez which took place in the botanic gardens of Valencia in 2015. Over the course of a week I worked in the gardens preparing the installation. On the day of the performance I was tied to a tree, as part of a symbolic architecture, which included four circles and a video installation documenting their creation in different botanical zones. These circles, representing North, South, East and West were made from flour and the petals shed from different plants in the gardens. Each circle contained images of four extinct species from one of the four continents: Europe; Asia; Africa and America. I sang the latin names of these species during the duration of my three hour immobilisation before being released by Eva Pez, who had been taking visitors to the installation on a guided tour and finishing the performance singing together with her in the circle of the cactii.

“Hace siglos se desató una guerra, una guerra en nombre del progreso, de la civilización ... en esta guerra han habido muchas víctimas, todavía seguimos luchando y los ideales de libertad y igualdad no parecen mucha mas cerca de cumplirse pero siguen cayendo víctimas... estas víctimas sean animales o culturas que se han extinguido son las que vamos a conmemorar en este acto... y aparte de ellos, aparte de ellos y ellas están los otros... que no pertenecen a ningúna raza, que no estaban dentro de algúna tribu en particular pero que no encajaban dentro de lo que la sociedad quería en este momento, las brujas, los homosexuales,
(War Memorial) this is war ... y claro estos monumentos se erigen también según la localidad y la importancia de las víctimas porque a veces las víctimas son colaterales, y las víctimas colaterales no cuentan... generalmente no son blancos, ni ricos, muchas veces no son hombres... ¡que sorpresa!
Y ¿que hago dentro de este monumento? pues yo soy su guardián. Nuestra arquitecta Zaima está construyendo este monumento, ha venido de los campos de batalla de las guerras mundiales de Bélgica donde cayeron muchos hijos y hijas ... monumento war MEMORIAL!”

En 2012, erigí un Monumento a lxs caidxs como un anti-monumento. Como parte de la instalación, fui inmovilizado y encadenado a la pared del edificio y, a través del canto y el poder del lamento, actué como guardián conmemorando a las especies que se han extinguido a causa de las actividades del ser humano.

Dos años más tarde volví a este tema en una colaboración con la artista Zaima, una experta en shibari (una antigua técnica japonesa de atar con cuerdas, utilizada originalmente por los samurai para suspender e inmovilizar a sus prisioneros). Zaima me ató de manos y pies y me suspendió del techo mientras yo cantaba una letanía de nombres en latín de especies extintas, mientras la violonchelista Sara Galán y el pianista Kapi Martínez improvisaban sus músicas.

La última parte de esta trilogía Memory P(a)lace fue una colaboración con el realizador Jesús Peralta y la performer Eva Pez que tuvo lugar en el jardín botánico de Valencia en 2015. En el transcurso de una semana trabajé en los jardines para preparar la instalación. El día de la performance, Eva me ató a un árbol, como parte de una arquitectura simbólica, que incluía cuatro círculos y una video-instalación documentando su creación en diferentes zonas botánicas. Estos círculos, que representan los cuatro puntos cardinales fueron elaborados con harina y pétalos de diferentes plantas. Cada círculo contenía imágenes de especies extintas de cada uno de los cuatro continentes: Europa; Asia; África y América. Durante tres horas canté los nombres latinos de estas especies antes de ser liberado por Eva Pez, que había estado llevando a los visitantes a la instalación en una visita guiada. Acabamos la performance cantando juntxs en el círculo de los cactus.

War Memorial (Monumento II) (2014)



"Centuries ago a war broke out in the name of progress, civilisation... in this war there have been many victims... we are still fighting and the goals of liberty and equality for all don´t seem any nearer to being achieved but victims are still dying...
It is these victims - animals and cultures which have been obliterated - that we are going to commemorate in this act... and apart from them there are other victims who do not belong to any tribe or race but who didn´t fit into what society wanted at that particular moment- the witches, the homosexuals...and of course these memorials are built depending on where the victims come from and their importance because sometimes they are “collateral damage” and of course those victims don´t count... usually they are not white, not rich, often they are not men- what a surprise!
And what is my role in this memorial? I am its guardian..."

In 2012 I erected a War Memorial (Monumento) as an anti monument. As part of the installation, I was immobilised, chained to the wall of the building and acted as a guardian commemorating species which have become extinct as a result of man´s activities through song and the power of lament.
Two years later I returned to this theme in a collaboration with shibari artist Zaima a female expert in this ancient Japanese technique of rope tying, originally used by samurai to suspend and immobilise their prisoners. Zaima bound me hand and foot and suspended me from the ceiling, while I sang a litany of Latin names of extinct species accompanied by cellist Sara Galán and pianist Kapi Martinez.

The final part of this trilogy Memory P(a)lace was a collaboration with videomaker Jesus Peralta and performer Eva Pez which took place in the botanic gardens of Valencia in 2015. Over the course of a week I worked in the gardens preparing the installation. On the day of the performance I was tied to a tree, as part of a symbolic architecture, which included four circles and a video installation documenting their creation in different botanical zones. These circles, representing North, South, East and West were made from flour and the petals shed from different plants in the gardens. Each circle contained images of four extinct species from one of the four continents: Europe; Asia; Africa and America. I sang the latin names of these species during the duration of my three hour immobilisation before being released by Eva Pez, who had been taking visitors to the installation on a guided tour and finishing the performance singing together with her in the circle of the cactii.

“Hace siglos se desató una guerra, una guerra en nombre del progreso, de la civilización ... en esta guerra han habido muchas víctimas, todavía seguimos luchando y los ideales de libertad y igualdad no parecen mucha mas cerca de cumplirse pero siguen cayendo víctimas... estas víctimas sean animales o culturas que se han extinguido son las que vamos a conmemorar en este acto... y aparte de ellos, aparte de ellos y ellas están los otros... que no pertenecen a ningúna raza, que no estaban dentro de algúna tribu en particular pero que no encajaban dentro de lo que la sociedad quería en este momento, las brujas, los homosexuales,
(War Memorial) this is war ... y claro estos monumentos se erigen también según la localidad y la importancia de las víctimas porque a veces las víctimas son colaterales, y las víctimas colaterales no cuentan... generalmente no son blancos, ni ricos, muchas veces no son hombres... ¡que sorpresa!
Y ¿que hago dentro de este monumento? pues yo soy su guardián. Nuestra arquitecta Zaima está construyendo este monumento, ha venido de los campos de batalla de las guerras mundiales de Bélgica donde cayeron muchos hijos y hijas ... monumento war MEMORIAL!”

En 2012, erigí un Monumento a lxs caidxs como un anti-monumento. Como parte de la instalación, fui inmovilizado y encadenado a la pared del edificio y, a través del canto y el poder del lamento, actué como guardián conmemorando a las especies que se han extinguido a causa de las actividades del ser humano.

Dos años más tarde volví a este tema en una colaboración con la artista Zaima, una experta en shibari (una antigua técnica japonesa de atar con cuerdas, utilizada originalmente por los samurai para suspender e inmovilizar a sus prisioneros). Zaima me ató de manos y pies y me suspendió del techo mientras yo cantaba una letanía de nombres en latín de especies extintas, mientras la violonchelista Sara Galán y el pianista Kapi Martínez improvisaban sus músicas.

La última parte de esta trilogía Memory P(a)lace fue una colaboración con el realizador Jesús Peralta y la performer Eva Pez que tuvo lugar en el jardín botánico de Valencia en 2015. En el transcurso de una semana trabajé en los jardines para preparar la instalación. El día de la performance, Eva me ató a un árbol, como parte de una arquitectura simbólica, que incluía cuatro círculos y una video-instalación documentando su creación en diferentes zonas botánicas. Estos círculos, que representan los cuatro puntos cardinales fueron elaborados con harina y pétalos de diferentes plantas. Cada círculo contenía imágenes de especies extintas de cada uno de los cuatro continentes: Europa; Asia; África y América. Durante tres horas canté los nombres latinos de estas especies antes de ser liberado por Eva Pez, que había estado llevando a los visitantes a la instalación en una visita guiada. Acabamos la performance cantando juntxs en el círculo de los cactus.